En esta oportunidad les regalamos la predica que dio nuestro querido hermano Pacho Bermeo en Buenos Aires en la Parroquia Sma. Trinidad, invitado por nuestra comunidad carismática.
Esperamos que Dios los bendiga tanto como a nosotros con el ministerio de Pacho
Disfruten de la prédica haciendo click en la imágen de abajo
Del cd «Perdón y sanación», Padre Claudio Olszanski.
La mayor dificultad para recibir la gracia de Dios es nuestra falta de perdón. Es la llave que nos abre a la sanación interior. En la base de toda herida siempre hay un perdón que dar o un perdón que recibir.
Nosotros estamos llamados al amor y por lo tanto llamados al perdón.
Todo rechazo al amor de Dios es un pecado, no perdonar es rechazar a Dios y a su Amor. En ese sentido no perdonar es un pecado.
Amarás a Dios con todo tu corazón, toda tu fuerza y toda tu alma y al prójimo como a ti mismo. Estos mandamientos no deja en tu corazón espacio para el odio, resentimiento o rencor.
La sanación muchas veces es un problema de perdón y el perdón es siempre un problema de amor.
Por lo tanto si nos queremos sanar debemos amar y perdonar.
La Iglesia católica y otras confesiones cristianas la conmemoran todos los años desde hace más de un siglo.
Aquí el texto completo de la alocución del Papa:
Queridos hermanos y hermanas:
Inicia hoy la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que desde hace más de un siglo, viene celebrada por todas las Iglesias y Comunidades eclesiales, para invocar el don extraordinario de la unidad por el que el Señor oró durante la Última Cena, y animar a la oración, como primer camino que conduce a la plena comunión. El tema elegido para este año, «Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo», resalta la importancia de la fe cristiana en medio de las pruebas y dificultades, con relación al don total obrado por Jesús en el Misterio Pascual. La unidad por la cual pedimos requiere una conversión.
No se trata simplemente de cordialidad y cooperación, es necesario reforzar la fe en Dios, el Dios de Jesucristo, que ha hablado y se ha hecho uno de nosotros; se requiere entrar en su nueva vida, que es la verdadera y definitiva victoria; abrirse a los demás, acogiendo los elementos de unidad que ofrece el Señor; y dar testimonio del Dios vivo, que se ha hecho conocer en su Hijo.
Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros del Patronato de la Fundación «Santa Teresa de Ávila» de la Universidad Católica de Ávila, acompañados por el Gran Canciller de la misma, así como a los demás grupos de España y de los países latinoamericanos. Os invito a implorar de Dios el don de la unidad de los cristianos, para que crezca el testimonio común y la colaboración, y podamos un día profesar todos juntos la fe transmitida por los Apóstoles y celebrar los sacramentos de nuestra transformación en Cristo. Muchas gracias.