El perdón abre las puertas de la sanación

Del cd «Perdón y sanación», Padre Claudio Olszanski.

La mayor dificultad para recibir la gracia de Dios es nuestra falta de perdón. Es la llave que nos abre a la sanación interior. En la base de toda herida siempre hay un perdón que dar o un perdón que recibir.

Nosotros estamos llamados al amor y por lo tanto llamados al perdón.

Todo rechazo al amor de Dios es un pecado, no perdonar es rechazar a Dios y a su Amor. En ese sentido no perdonar es un pecado.

Amarás a Dios con todo tu corazón, toda tu fuerza y toda tu alma y al prójimo como a ti mismo. Estos mandamientos no deja en tu corazón espacio para el odio, resentimiento o rencor.

La sanación muchas veces es un problema de perdón y el perdón es siempre un problema de amor.

Por lo tanto si nos queremos sanar debemos amar y perdonar.

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Encuentro de Jóvenes Renovación Carismática Católica

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Es posible salir de la homosexualidad

Se puede dejar de ser homosexual, afirma psicoterapeuta estadounidense
Richard Cohen presentó su libro en España

Richard Cohen, psioterapeuta estadounidenses, presentó en España su obra Comprender y sanar la homosexualidad, en la que lanza a los homosexuales que quieren dejar de serlo un mensaje de esperanza: “Nunca te rindas, el cambio es posible”. Se basa también en su propia experiencia, ya que él mismo fue homosexual.

Richard y su familia

Aquí una entrevista al autor del libro

¿Es verdad que se nace homosexual?

–Richard Cohen: Según la Asociación Americanade Psicología (APA), no se nace necesariamente con atracción hacia el mismo sexo: “Aunque se han investigado mucho las posibles influencias genéticas, hormonales, del crecimiento, sociales y culturales sobre la orientación sexual, no hay evidencias que permitan a los científicos concluir que la orientación sexual está determinada por uno o varios factores concretos. Muchos consideran que tanto la naturaleza como la educación juegan un papel complejo. La mayor parte de las personas sienten que han tenido poca capacidad de elección de su orientación sexual”, afirma la American Psychological Association.

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Escuchar la voz de Dios

¿Qué te está diciendo Dios pero estás demasiado sordo para escuchar? Yo no pregunto SI estás sordo a algo, porque todos tenemos pérdidas auditivas parciales.

¡En la lectura del Evangelio de Mc 7, 31- 37, el hombre sordo empezó a escuchar aún antes de que pudiera oír! El escuchó la voz de Dios invitándolo a encontrar nuevo crecimiento y curación. De la misma manera, Dios nos habla en nuestras conciencias antes de que lo oigamos en nuestras mentes.

Vivimos en un mundo ruidoso, así que toma esfuerzo oír lo que el Señor está diciendo. El habla con nosotros todo el tiempo.   Cada momento de cada día. ¡El nos habla realmente mucho!

¡Cuando fue la última vez que lo escuchaste decir, «Bien, siervo bueno y fiel»!Estoy seguro que El lo ha hecho – hoy aún. (Oye, a veces el tan sólo levantarnos de la cama nos hace ganarnos un ¡»bien hecho»! de nuestro Señor).

¡Cuando fue la última vez que lo escuchaste decir, «hice este día para ti! ¿No es maravilloso? ¡Claro que estamos compartiendo algunas dificultades hoy, pero escucha a los pájaros que cantan! ¡Es una canción que les enseñé a cantar para ti»!

A veces, nosotros estamos sordos porque no creemos que El esté diciendo lo que está diciendo. A veces, estamos sordos porque somos demasiado tercos para aceptar su mensaje. El entonces trata de acercarse a nosotros por otros métodos, inclusive las personas alrededor de nosotros. ¡Escucha! El quizás utilice la persona menos probable; Dios tiene un sentido de humor así – o quizá sea un sentido de justicia.

Dios tiene guía que quiere darte hoy, pero deberás trabajar en mantener tus oídos abiertos todo el día. Dios también está tratando de corregirte en algo, advirtiéndote acerca de un pecado al que estás vulnerable hoy. Y te da palabras de ánimo, esperanza, consuelo, y alegría. ¿Podrás escuchar todo esto? ¿Estás dispuesto a oírlo todo?

Su voz espera en las escrituras, en la música cristiana, en ese libro espiritual que tienes sobre tu mesa, en tus niños o en tu esposo(a) o en el amigo con el que «accidentalmente» chocaste. Sus maneras de comunicarse son tan infinitas y tan creadoras como lo es el.

Dale tu sordera cada mañana, y si sinceramente quieres oír, recibirás más guía, más consuelo, más afirmación, y más ¡»Muy bien, mi niño»! ¡Bien, siervo bueno y fiel! ¡Hurra por ti! ¡Te amo»!

Quizás oigas a los ángeles que cantan a Dios acerca de lo que has hecho en tu vida. Tienen un coro en este momento. ¡Shhhh…. escucha!

Misa al Espíritu Santo en favor de los enfermos y afligidos