Archivo por meses: abril 2011
Reencarnación y Cristianismo: Incompatibles totalmente
Por el Padre Jordi Rivero
En que consiste
Reencarnar (volver a encarnar). En general, reencarnación es la creencia según la cual el alma, después de la muerte, se separa del cuerpo y toma otro cuerpo para continuar otra vida mortal. Según esta creencia, las almas pasan por ciclos de muertes y nuevas encarnaciones. Un ser humano, por ejemplo, podría volver a vivir en la tierra naciendo como un nuevo personaje. Una creencia reencarnacionista llamada «metempsicosis», enseña que los grandes pecadores pueden reencarnarse en un animal o una planta.
Posiblemente la creencia en la reencarnación comenzó al querer aplicar al ser humano el ciclo que observaban en la naturaleza: El sol y la luna aparecen y desaparecen. Igualmente las estaciones del año, el follaje, las flores y tantas otras cosas en la naturaleza tienen un ciclo. Así pensaron que el ser humano moría pero regresaba otra vez en otro cuerpo.
La reencarnación es también fruto del deseo humano de darle explicación a las diferencias de inteligencia, salud, talentos, fortuna, etc. que existen entre seres humanos. Según la doctrina de la reencarnación estas diferencias serían culpa o mérito por el comportamiento en vidas anteriores. Por lo tanto se le culpa a los pobres, los enfermos y los desdichados por su condición desdichada y no se hace nada por ellos porque están pagando su culpa. El Evangelio, por el contrario nos revela que Dios se hizo hombre en pobreza En los pobres encontramos al mismo Cristo.
Reiki: Peligro Espiritual
El Reiki, que se difunde hoy en Argentina, pretende ser «un sistema de curación por imposición de las manos». En realidad, es una práctica peligrosa, que abre la puerta a fuerzas ocultas, o sea demoníacas. Es incompatible con la fe cristiana. Damos explicaciones:
1º- El Reiki pretende domesticar y utilizar la llamada «energía vital universal». Pero ¿qué es la energía vital universal? (que otros llaman energía cósmica, magnética, «cristica», etc.). San Pablo habla de las «energías de este mundo de tinieblas» (Ef 6,12). Y sabemos que, desde el pecado original, no sólo el hombre está herido, sino que la armonía del mundo queda destruida (Catecismo de la Iglesia Católica Nº 400) y las energías del cosmos son perturbadas por fuerzas malignas: «El mundo entero yace en poder del demonio» (1 Jn 5,19). Así, el que se abre a la «energía universal» se abre a fuerzas que no conoce, y que no son todas buenas.
El sentido del sufrimiento – Cantalamessa
El sufrimiento no puede ser algo absurdo si Cristo, que es Dios, decidió experimentarlo, aseguró este Viernes Santo el predicador del papa durante la celebración de la Pasión del Señor.
«En el fondo del cáliz debe haber una perla», y esta perla es la resurrección, afirmó el padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., durante la homilía que pronunció ante Benedicto XVI y los fieles que llenaban la Basílica de San Pedro .
«Hay una verdad que proclamar fuertemente el Viernes Santo. Aquel a quien contemplamos en la cruz es Dios ‘en persona'», afirmó el predicador
«Hasta que no se reconozca y no se tome en serio el dogma de fe fundamental de los cristianos –el primero definido dogmáticamente en el Concilio de Nicea– que Jesucristo es el Hijo de Dios, es Dios mismo, de la misma sustancia que el Padre, el dolor humano quedará sin respuesta», reconoció el fraile capuchino.
«No se puede decir que ‘la pregunta de Job todavía permanece sin respuesta’, o que tampoco la fe cristiana tiene una respuesta que dar al dolor humano, si de entrada se rechaza la respuesta que ésta dice tener», añadió.
«¿Cómo se hace para demostrar a alguien que una cierta bebida no contiene veneno?», se preguntó el padre Cantalamessa. «¡Se bebe de ella antes que él, delante de él! Así ha hecho Dios con los hombres. Él bebió el cáliz amargo de la pasión. No puede estar por tanto envenenado el dolor humano, no puede ser sólo negatividad, pérdida, absurdo, si Dios mismo ha decidido saborearlo».
Por eso, «en el fondo del cáliz debe haber una perla», añadió. «El nombre de la perla lo conocemos: ¡resurrección!».
En medio del recogimiento propio del Viernes Santo, el predicador explicó que la cruz «no es el ‘no’ de Dios al mundo, sino su ‘sí’ de amor». Por la cruz, el mal ha sido «eliminado, vencido».
«La respuesta de la cruz no es sólo para nosotros los cristianos, es para todos, porque el Hijo de Dios murió por todos», precisó.
Y puso el ejemplo de los mártires, quienes «bebieron el cáliz» después de Jesús. «No podemos pasar en silencio su testimonio», dijo, citando entre los «testigos modernos de la fe» a los monjes de Tibhirine, asesinados en 1996, y más recientemente el ministro paquistaní Shahbaz Bhatti «asesinado por su fe el mes pasado», quien quería vivir y morir por Cristo, como el mártir Ignacio de Antioquía.
De asesina satánica a monja salesiana
“De asesina satánica a monja salesiana…
y todo por un abrazo»
LA INCREÍBLE VIDA DE MICHELA, DE «NUOVI ORIZZONTI»
De pertenecer a una secta satánica a monja, tras intentar asesinar a la que hoy es su superiora
Michela, en la actualidad religiosa de la Comunidad Nuovi Orizzonti, tiene una vida de película. Abandonada por su madre cuando era un bebé, atrapada por una peligrosa secta satánica, convencida de la necesidad de asesinar a una monja por indicación de la sacerdotisa, que a la vez era su psiquiatra… Cuenta su testimonio en ReL con una intensidad y pasión, que a más de uno le dejará pensativo…
Cuando se experimenta el amor de Dios, se aprende que no se puede guardar para uno mismo. Yo llevo diez años viviendo esta forma de amor. Llevando el amor a quienes no conocen el amor de Dios.
«Chiara, sácanos de este infierno»
La comunidad a la que pertenezco nació en 1984, fundada por Chiara Amirante, que comenzó a llevar la palabra de Dios a los puntos de muerte de la ciudad de Roma. Tantos jóvenes que no conocían la palabra de Dios le pedían: «Chiara, sácanos de este infierno».
No creía absolutamente nada en Dios
Yo llevo doce años en la comunidad. Tengo 40, pero cuando entré, no creía absolutamente nada en Dios. Creía que los sacerdotes y las religiosas se hacían sacerdotes y religiosas por falta de trabajo. Veía una Iglesia que solo daba reglas. Una Iglesia que prohibía todo.
Además, yo me hacía una pregunta: «Si es verdad que Dios es amor, ¿por qué en el mundo hay sufrimiento?». Me lo preguntaba porque con el sufrimiento tuve contacto apenas nací. Mi papá y mi mamá me abandonaron en un hospital recién nacida. Viví mis primeros seis años de vida en un orfanato. Dos meses después de que saliese de allí, el instituto fue clausurado por maltrato a menores. Yo había conocido todo menos el amor, y cuando un niño no conoce el amor, es difícil que de adulto sepa dar amor. Crecí rebelde. En la escuela era instrumento de santificación para los profesores.

