Hoy puedes recibir tu milagro

Lectura (Dt. 30, 8-16 – Mt. 6:11 – Sl. 118:24)

¿Sabias que hoy te espera un milagro?

Nuestro camino en Cristo es un camino hacia arriba, en ascenso, hacia el trono de Dios. Dios estableció los tiempos y las edades para los hombres, esto es, los años, los meses, las semanas y los días y determino junto con ellos una porción de milagros para cada día en particular, y cada uno de estos milagros son sorpresas maravillosas para sus hijos.

Cada uno de nosotros tiene asignado por el Señor esos tiempos y edades que son una escalera que nos lleva cada día un paso más a la perfección y al propósito eterno de Dios. En esta escalera de las edades celestiales existe un milagro por cada escalón y cada día que pasa podemos subir un escalón más y recibir esas sorpresas de Dios. Estos regalos de Dios se manifestarán según su plan y según nuestra necesidad. Leí en cierta oportunidad que el diablo planifica tu día para detenerte y destruirte y es verdad, pero si el diablo hace esto ¿Cuánto más nuestro Padre celestial no tendrá algo planificado para nosotros en este día? No te quedes en el escalón de hoy, ni vuelvas a bajarte de los escalones que ya subiste en tu crecimiento, porque atrás ya no hay bendiciones.

Muchos hijos del Señor se pierden una cantidad inmensa de bendiciones, lo digo porque yo he sido uno de ellos, por distracciones, afanes, falta de disciplina e incredulidad, pero me he propuesto recuperar todo y no perderme nada más. Jesús dijo: “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”, esta palabra no se refiere únicamente a que Dios te dará comida en este día, es mucho más que eso, el pan simboliza una bendición, una provisión y una revelación de Dios. Por lo que HOY te espera algo especial para tu vida.
Hoy necesitas algo de Dios, porque nuestra vida no consiste solo en comida, sino en palabra y revelación de Dios, si hoy no recibes la bendición de tu padre, te la puedes perder.

Levántate y reclama la bendición para hoy, esa bendición se manifiesta según tu necesidad y según el plan que el Señor estableció para tu vida, Dios tiene todo planificado para sus hijos, pero sus hijos muchas veces no tienen esto en cuenta y se pierden de la bendición cotidiana.

Las bendiciones y sorpresas de Dios son muy variadas, quizás es algo que no esperas, que no sabes, que no conoces. ¿Te paso de tener días de agotamiento, de tristeza, de dolor, de peleas y luchas?, pues ya sabes que no importa lo que te venga en esta día, simplemente reclama tu provisión de hoy en oración, el pan nuestro de cada día. Ese pan de Dios suplirá algo que necesitas, algo que Dios te quiere dar hoy, solo dile al Señor: “Padre hoy recibo esa bendición que tienes para mi, suple mis necesidades, sana mis dolencias, dame el milagro que tienes para hoy”.

Algunos recibirán una revelación de la palabra de Dios, un toque del Espíritu que transformará sus vidas, otros una sanidad, o un contacto de oro, personas que te abrirán puertas, para otros el milagro será una gran idea de lo alto, soluciones, un momento inolvidable con tu familia o amigos, puede ser prosperidad económica, salud, gozo, descanso, ventas en sus negocios, un asenso en el trabajo, paz, felicidad, otros conocerán el amor de sus vida, esa pareja que estabas deseando, y miles de otras cosas más preparadas para nosotros según la necesidad.

Solo debes ejecutar por la fe y la oración el milagro que Dios tiene hoy para vos, no te lo pierdas, avanza un paso más, sube el escalón que tienes para hoy.

Cada día tenemos que esperar cosas milagrosas de Dios, creerlas y confesarlas, pedírselas a nuestro Padre bueno. Esperemos con ansias y con expectativas las bendiciones asignadas para hoy, porque nuestro Dios es un Dios de sorpresas, si lo crees te aseguro que hoy será un día muy especial.

Muchos hemos pasado días malos y nos hemos acostumbrado a esperar un día difícil, pesado, pero es tiempo de cambiar esa mentalidad y comenzar a desatar todo lo que en el cielo está listo para derramarse, eso que esperas, eso que necesitas, Dios ordena nuestros pasos, tus sueños están más cerca que ayer, se va armando un rompecabezas y nuestra vida va tomando otra forma cada día. No te resignes al pesimismo, a la queja o a la incredulidad, a partir de hoy recuerda esperar sorpresas del Señor y pedirle en fe ¡¡que sea desatada esa bendición y ese milagro que te está esperando para hoy!!

Ahora bien, puede surgirnos este interrogante: ¿cómo obtengo ese milagro que Dios tiene para mí hoy? Bien, déjame decirte que es por medio de la FE QUE OPERA EN MILAGROS; veamos los siete puntos que se desprenden de este don de la FE (aquí hago un alto para proponerte que medites Efesios 2:8) que procede de Dios:

1) Es una fe que reconoce los límites

Cuando cursaba la secundaria, un compañero de clase se fijó la meta de sobrevivir sin ayuda de su padre. El orgullo le llevó a creer que podía mantenerse solo. Después de clases  iba a un escenario deportivo cercano, vendía dulces, gaseosas y cuidaba vehículos en la playa de estacionamiento. El dinero que ganaba a duras penas le alcanzaba para cubrir el costo del desayuno, de una comida y el transporte al colegio.

Su vida prosiguió así, en medio de penurias por mucho tiempo, hasta que llegó al límite de sus fuerzas y regresó de nuevo al hogar. Reconoció que en sus fuerzas, sin estudio y con todo en contra, sólo podía conseguirse el fracaso en cada paso que diera.

Esa misma situación nos ocurre cuando tratamos de resolver los problemas a nuestra manera. Sólo cuando reconocemos que hemos llegado al final de nuestra capacidad, y nos volvemos a Dios, lo imposible se torna posible.

El relato bíblico señala que el Señor Jesús estaba junto al mar de Galilea: “Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla. Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies suplicándole con insistencia: –Mi hija se está muriendo: ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva. “(Marcos 5:21-23)

Cuando hay problemas o necesidades, se agotan nuestra capacidad y los recursos, no bastan los títulos o posición social; entonces, sólo nos queda reconocer la grandezapoder de Dios.  Hay que tener presente que el Dios en el que hemos creído es un Dios de milagros. Si albergamos esperanza de que algo ocurra, esa esperanza fortalece nuestra fe, y avanzamos en la dimensión de los milagros.

2) Es una fe que rompe la lógica humana y vence el qué dirán

Sin duda habrás escuchado voces derrotistas cuando procuras un milagro. “No pierdas tiempo“, te habrán dicho. Satanás es muy hábil y procura robarnos cualquier semilla de fe que anide en nuestro corazón. No obstante debemos afirmarnos en Dios y seguir adelante.

El Señor Jesús honra y alimenta nuestra fe: “Jesús fue con él, y mucha gente le acompañaba apretujándose a su alrededor.”(Versículo 24, versión Dios habla hoy)

No dejes que los incrédulos te roben la bendición de los milagros. Sigue adelante, sin prestar oído a los incrédulos.

3) Es una fe que crece por encima de las circunstancias

Hace poco tiempo atrás viajé a Río de Janeiro, a una reunión de católicos y evangélicos del Brasil (ENCRISTUS). De regreso a casa, yendo por una autopista hacia el aeropuerto, y habiendo pasado más de una hora de viaje en automóvil a causa de las distancias y de la congestión del tráfico, le dije al conductor, dominado por la impaciencia:

Lo más probable es que no lleguemos a horario.

Tranquilo, le aseguro que en media hora llegamos al aeropuerto–, explicó.

Pero si desde hace una hora parecemos estar en el mismo lugar…–, argumenté.

Ya verá. Aunque haya este tráfico, pronto llegaremos al destino–, dijo con seguridad. Él estaba convencido, guiado por los conocimientos de su ciudad y de las calles a seguir, y así fue.

Cuando confiamos en Dios, ocurre lo mismo: “Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña: –Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro? Pero Jesús, sin hacer caso de ellos,  dijo al jefe de la sinagoga: –No tengas miedo. Cree solamente. “(Marcos 5:35, 36, versión Dios habla hoy)

Creer. Simplemente eso: creer. No mires las circunstancias y afírmate en Dios que responderá con poder.

4) Es una fe que confiesa milagros

Pedimos a Dios que obre milagros, creemos y confesamos que ocurre. Convencimiento. Avanzar creyendo.

Cuando se viaja en avión, ¿acaso duda que llegue a su destino? Si fuera así, no abordaría la aeronave. Piénselo, así es con Dios. Simplemente debemos creer, como sigue anotando el texto bíblico: “Y sin dejar que nadie le acompañara, aparte de Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, se dirigió a casa del jefe de la sinagoga. Allí, al ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba, entró y les dijo: –¿Por qué alborotáis y lloráis de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.”(Marcos 5:37-39, versión Dios habla hoy)

Si vamos al Señor, si creemos que Él es hacedor del cielo y la tierra—el universo y todo lo que lo habita–, debemos tener el convencimiento de que ese milagro que pedimos conforme a su voluntad, es algo mínimo para un Dios de milagros, como aquél en quien hemos creído. Recordemos siempre: fe es convencimiento y certeza (Hb 11: 1), nada más.

5) Es una fe que no se doblega

Cuando pasa el tiempo y el milagro no se produce, ¿qué hacer? La respuesta es sencilla: perseverar. No doblegarnos. Avanzar creyendo.

La escena continúa con un hecho contundente. El Señor Jesús obró por encima de la incredulidad y crítica de quienes le rodeaban: “La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompañaban, entró donde estaba la niña.”(Marcos 5:40, versión Dios habla hoy)

No imagina las burlas y críticas que recibo a diario por mis convicciones de fe; igual usted, sin duda. No obstante, nuestra confianza en Dios, el convencimiento de que se manifestará con un hecho milagroso, debe seguir firme y airosa por encima de las circunstancias adversas, aunque éstas vengan desde dentro de la Iglesia misma.

6) Es una fe que actúa

No basta con creer, hay que actuar. Recordemos que la fe es dinámica, no estática. Cuando ingresas las llaves en tu auto, ¿confías que accionará el sistema de encendido? Por supuesto que sí. Igual cuando vas a encender la luz. ¿Te acercas al interruptor dudando que prenda? Por supuesto que no. No racionalizamos de dónde viene la energía, cuál es su fuente ni qué accionará el filamento que ilumina. Simplemente accionamos el interruptor.

Fe es actuar, como leemos en el Evangelio: “La tomó de la mano y le dijo: –Talita, cum (que significa: “Muchacha, a ti te digo: levántate.”) Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy impresionada.”(Marcos 5:41, 42. Versión Dios habla hoy)

Creer y actuar, téngalo presente. Es la clave que abre las puertas a los milagros de Dios. ¡Es hora de obrar en fe!

7) Es una fe que sólo glorifica a Dios

Siempre me sorprende y maravilla que nuestro amado Señor Jesucristo actuaba para honrar y glorificar a Dios. La sanidad de de la niña fue motivo para exaltar al Padre celestial: “Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mandó que dieran de comer a la niña.”(Marcos 5:40, versión Dios habla hoy)

Cuando Dios obre un milagro en tu existencia, glorifícalo a Él. La honra y exaltación le corresponde. Vos y yo no tenemos poder, es Él y si nos utiliza para ministrar sanidades y hechos milagrosos, es por Su poder.

Desconozco cuál es tu situación, pero puedo asegurarte que los milagros son para tu vida. No hay nada imposible para el Supremo Hacedor y podrás comprobarlo. Ora, cree y actúa. Tu vida será diferente y lo imposible será posible en Dios.

José María Pardo

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89 pensamientos en “Hoy puedes recibir tu milagro

  1. Dios mio ayúdame a restaurar mi matrimonio me aferro a la promesa de mi amado Dios que lo que Mi padre Celestial a unido en el cielo en el sagrado sacramento del matrimonio, bendecido, protegido, unido para siempre con la preciosa sangre de su amado hijo nuestro señor Jesucristo no lo separa el hombre en la tierra solo su divina y hermosa voluntad, Amen, Amen, Amen

  2. Dios santo ayuda me en mi necesidad te amo mi Dios y para ti no hay imposibles ayudame a salir de todas mis necesidades y para no decaer ante tanta adversidad

  3. Para lo que el hombre es imposible para Dios todo es posible, GLORIA Y ALABANZAS A EL POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS AMEN ya te doy gracias de antemano PADRE SANTO PADRE BUENO por todo lo que vas a realizar en mi ALELUYA y pido por todos los hermanos que en estos momentos tienen necesidad tambien de ti

  4. Necesito un milagro necesito un trabajo hace mucho tiempo estoy desempleado y quiero volver con mi amada oh dios te lo pido por favor estoy desesperado

  5. Padre Celestial en el Nombre poderoso de Cristo Jesús , te doy gracias porque por tu cruz soy
    sano , tu té llevastes mis enfermedades de artrosis, enfermedad de columna , asma , presión arterial y del corazón a la cruz del calvario, perdonastes , mis pecados y por tu gracia soy libre, porque
    por tus llagas soy sanado, lo confieso y lo creo porque tu me distes la salvación por tu gracia.
    Gracias te doy padre santo . . . . porque soy sano para tu gloria y para que todos vean , que tus milagros son mas grandes cada dia, en el maravilloso nombre de Jesús de Nazareth . . . .Amén y Amén

  6. Tu dios mio que eres todo poderoso confió y creo en ti hoy y siempre y siempre estaré a tu lado y si alguna sircustancia me hace flaquear recordare que estas a mi lado siempren para que eso me de la fuerza que nesecito confió que me darás el milagro que nececito albado seas señor mio y dios mio

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